마태복음 10장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Entónces llamando sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.
- 2 Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simon, que es dicho Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo [hijo] de Zebedéo, y Juan su hermano:
- 3 Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el publicano: Jacobo [hijo] de Alféo, y Lebéo, por sobrenombre Tadéo:
- 4 Simon el Cananita, y Júdas Iscariote, que tambien le entregó.
- 5 Estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento diciendo: Por el camino de los Gentiles no ireis, y en ciudad de Samaritanos no entreis:
- 6 Mas id ántes á las ovejas perdidas de la casa de Israel.
- 7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
- 8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibísteis, dad de gracia.
- 9 No apresteis oro, ni plata, ni cobre, en vuestras bolsas;
- 10 Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordon; porque el obrero digno es de su alimento.
- 11 Mas en cualquier ciudad, ó aldéa donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgais.
- 12 Y entrando en la casa, saludadla.
- 13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella: mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros.
- 14 Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa, ó ciudad, y sacudid el polvo de vuestros piés.
- 15 De cierto os digo, [que el castigo] será mas tolerable á la tierra de los de Sodoma, y de los de Gomorra en el dia del juicio, que á aquella ciudad.
- 16 Hé aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
- 17 Y guardáos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus sinagogas os azotarán.
- 18 Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.
- 19 Mas cuando os entregaren, no os apureis por como ó qué hablaréis: porque en aquella hora os será dado qué habeis de hablar.
- 20 Porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
- 21 Y el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo: y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.
- 22 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que soportare hasta el fin, éste sera salvo.
- 23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, [que] no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.
- 24 El discípulo no es más que su Maestro, ni el siervo mas que su Señor.
- 25 Bástale al discípulo ser como su Maestro, y al siervo como su Señor: si al [mismo] Padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto mas á los de su casa?^
- 26 Así que no los temais: porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
- 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz: y lo que oís al oido, predicadlo desde los terrados.
- 28 Y no temais á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed ántes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
- 29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.
- 30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
- 31 Así que no temais: más valeis vosotros que muchos pajarillos.
- 32 Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo tambien delante de mi Padre, que [está] en los cielos.
- 33 Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo tambien delante de mi Padre, que [está] en los cielos.
- 34 No penseis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.
- 35 Porque he venido para hacer disension del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.
- 36 Y los enemigos del hombre, los de su casa.
- 37 El que ama padre ó madre mas que á mí, no es digno de mí: y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.
- 38 Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
- 39 El que hallare su vida, la perderá: y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.
- 40 El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.
- 41 El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá: y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.
- 42 Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de [agua] fria solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, [que] no perderá su recompensa.