마태복음 11장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y FUÉ, que acabando Jesus de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.
- 2 Y oyendo Juan en la prision los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,
- 3 Diciendo: ¿Eres tú aquel que habia de venir, ó esperarémos á otro?
- 4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis.
- 5 Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciado el Evangelio.
- 6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
- 7 E idos ellos, comenzó Jesus á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?
- 8 Mas ¿qué salísteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestido? Hé aquí, los que traen [vestidos] delicados, en las casas de los reyes están.
- 9 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? tambien os digo, y más que profeta.
- 10 Porque este es de quien está escrito: Hé aquí yo envio mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de tí.
- 11 De cierto os digo, [que] no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.
- 12 Desde los dias de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes le arrebatan.
- 13 Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.
- 14 Y si quereis recibir, él es aquel Elías que habia de venir.
- 15 El que tiene oidos para oir, oiga.
- 16 Mas ¿á quién compararé esta generacion? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,
- 17 Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailásteis; os endechamos, y no lamentásteis.
- 18 Porque vino Juan, que ni comia ni bebia, y dicen: Demonio tiene.
- 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe; y dicen: Hé aquí un hombre comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.
- 20 Entónces comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habian sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habian arrepentido, [diciendo:]
- 21 ¡Ay de tí, Corazin! ¡Ay de tí, Bethsaida! porque si en Tiro y en Sidon fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.
- 22 Por tanto os digo, [que] á Tiro y á Sidon será más tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que á vosotras.
- 23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada: porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en tí, hubieran quedado hasta el dia de hoy.
- 24 Por tanto os digo, [que] á la tierra de los de Sodoma será más tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que á tí.
- 25 En aquel tiempo, respondiendo Jesus, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños.
- 26 Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.
- 27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre: ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y [aquel] á quien el Hijo [lo] quisiere revelar.
- 28 Venid á mí todos los que estais trabajados, y cargados, que yo os haré descansar.
- 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí; que soy manso y humilde de corazon; y hallaréis descanso para vuestras almas.
- 30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.