마태복음 5장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.
- 2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
- 3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
- 4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolacion.
- 5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
- 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
- 7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
- 8 Bienaventurados los de limpio corazon: porque ellos verán á Dios.
- 9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios,
- 10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
- 11 Bienaventurados sois, cuando os vituperaren, y [os] persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
- 12 Gozáos y alegráos; porque vuestra merced [es] grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que [fueron] ántes de vosotros.
- 13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? no vale mas para nada, sino que sea echada fuera y hollada de los hombres.
- 14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
- 15 Ni se enciende una lámpara, y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero; y alumbra á todos los que [están] en casa.
- 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres; para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que [está] en los cielos.
- 17 No penseis que he venido para abrogar la ley, ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
- 18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
- 19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere, y enseñare, este será llamado grande en el reino de los cielos.
- 20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que [la] de los escribas y de los Fariséos, no entraréis en el reino de los cielos.
- 21 Oisteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.
- 22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, sera culpado del juicio: y cualquiera que dijere á su hermano: Raca, será culpado del concejo: y cualquiera que dijere: Fátuo, sera culpado del infierno del fuego.
- 23 Por tanto, si trajeres tu Presente al altar, y allí te acordares que tu hermano tiene algo contra tí,
- 24 Deja allí tu Presente delante del altar, y véte; vuelve primero en amistad con tu hermano, y entónces vén, y ofrece tu Presente.
- 25 Concíliate con tu adversario presto, entretanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prision.
- 26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
- 27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás:
- 28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira la mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazon.
- 29 Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasion de caer, sácalo, y échalo de tí: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
- 30 Y si tu mano derecha te fuere ocasion de caer, córtala, y échala de tí: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
- 31 Tambien fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, dele carta de divorcio:
- 32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicacion, hace que ella adultere: y él que se casare con la repudiada, comete adulterio.
- 33 Además habeis oido que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos:
- 34 Mas yo os digo: No jureis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios:
- 35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus piés; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.
- 36 Ni por tu cabeza jurarás; porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
- 37 Mas sea vuestro hablar, Sí, sí: No, no: Porque lo [que es] mas de esto, de mal procede.
- 38 Oisteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente:
- 39 Mas yo os digo: No resistais al mal: ántes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele tambien la otra.
- 40 Y al que quisiere ponerte á pleito, y tomarte tu ropa, déjale tambien la capa.
- 41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con el dos.
- 42 Al que te pidiere, dále: y al que quisiere tomar de tí emprestado, no se lo rehuses.
- 43 Oisteis que fué dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo:
- 44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
- 45 Para que seais hijos de vuestro Padre que [está] en los cielos; que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
- 46 Porque si amareis á los que os amen, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen tambien lo mismo los publicanos?
- 47 Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué haceis demás? ¿no hacen tambien así los Gentiles?
- 48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que [está] en los cielos es perfecto.