마가복음 12장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y COMENZÓ á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, y se partió léjos.
- 2 Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña:
- 3 Mas ellos, tomándole, le hirieron y le enviaron vacío.
- 4 Y volvió á enviarles otro siervo, mas [ellos] apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado.
- 5 Y volvió á enviar otro, y á aquel mataron; y á otros muchos, hiriendo á unos y matando á otros.
- 6 Teniendo pues aun un hijo suyo amado, enviólo tambien á ellos el postrero, diciendo: Tendrán en reverencia á mi hijo.
- 7 Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra.
- 8 Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña.
- 9 ¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros.
- 10 ¿Ni aun esta escritura habeis leido: La piedra que desecharon los que edificaban, esta es puesta por cabeza de esquina;
- 11 Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
- 12 Y procuraban prenderle; porque entendian que decia á ellos aquella parábola: mas temian la multitud, y dejándole se fueron.
- 13 Y envian á él algunos de los Fariséos y de los Herodianos, para que le sorprendiesen en [alguna] palabra.
- 14 Y viniendo ellos, le dicen: Maestro sabemos que eres hombre de verdad, y [que] no te cuidas de nadie; porque no mires a la apariencia de hombres, ántes con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo á César, ó no? ¿Darémos, ó no darémos?
- 15 Entónces él, como entendia la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentais? Traedme la moneda para que la vea.
- 16 Y ellos se la trajeron: y les dice: ¿Cuya es esta imágen y esta inscripcion? Y ellos le dijeron: De César.
- 17 Y respondiendo Jesus les dijo: Dad lo que [es] de César á César; y lo que es de Dios, á Dios. Y se maravillaron de ello.
- 18 Entonces vienen á él los Saducéos, que dicen que no hay resurreccion, y le preguntaron diciendo:
- 19 Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y levante linaje á su hermano.
- 20 Fueron, [pues], siete hermanos; y el primero tomó mujer, y muriendo, no dejó simiente.
- 21 Y la tomó el segundo, y murió: y ni aquel tampoco deja simiente: y el tercero, de la misma manera.
- 22 Y la tomaron los siete; y tampoco dejaron simiente: á la postre murió tambien la mujer.
- 23 En la resurreccion, pues, cuando resucitaren, ¿de cuál de ellos será mujer? porque los siete la tuvieron por mujer.
- 24 Entonces respondiendo Jesus, les dice: ¿No errais por eso, porque no sabeis las escrituras, ni la potencia de Dios?
- 25 Porque cuando resucitarán de los muertos, ni se casarán, ni serán dados en casamiento, mas son como los ángeles que [están] en los cielos.
- 26 Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no habeis leido en el libro de Moisés, como le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo [soy] el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?
- 27 No es Dios de muertos, mas Dios de vivos: así que vosotros mucho errais.
- 28 Y llegándose uno de los escribas que los habia oido disputar, y sabia que les habia respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
- 29 Y Jesus le respondió: El primer mandamiento de todos [es]: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es:
- 30 Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazon, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento.
- 31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á tí mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos.
- 32 Entonces el escriba le dijo: Bien Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él:
- 33 Y que amarle de todo corazon, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas; y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios.
- 34 Jesus entónces viendo que habia respondido sabiamente, le dice: No estas lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
- 35 Y respondiendo Jesus decia, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es Hijo de David?
- 36 Porque el mismo David dijo por Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus piés.
- 37 Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde pues es su Hijo? Y los [que eran] del comun del pueblo le oian de buena gana.
- 38 Y les decia en su doctrina: Guardáos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas,
- 39 Y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;
- 40 Que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor juicio.
- 41 Y estando sentado Jesus delante del arca de la ofrenda, miraba como el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
- 42 Y como vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí.
- 43 Entonces llamando á sus discípulos les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:
- 44 Porque todos han echado de lo que les sobra; mas esta de su pobreza echó todo lo que tenia, todo su alimento.