누가복음 16장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y DIJO tambien á sus discípulos; Habia un hombre rico, el cual tenia un mayordomo; y este fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.
- 2 Y lo llamó, y le dijo: ¿Qué [es] esto [que] oigo de tí? da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.
- 3 Entónces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo, mendigar, tengo vergüenza.
- 4 [Yo] sé lo que haré, para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.
- 5 Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?
- 6 Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligacion, y siéntate presto, y escribe cincuenta.
- 7 Y despues dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligacion, y escribe ochenta.
- 8 Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generacion mas sagaces que los hijos de luz.
- 9 Y yo os digo: Hacéos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.
- 10 El que es fiel en lo muy poco, tambien en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, tambien en lo mas es injusto.
- 11 Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
- 12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?
- 13 Ningun siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro; ó se allegará al uno, y menospreciará al otro. No podeis servir á Dios y á las riquezas.
- 14 Y oian tambien todas estas cosas los Fariséos, los cuales eran avaros, y se burlaban de él.
- 15 Y díjoles: Vosotros sois los que os justificais á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones: porque lo que los hombres [tienen] por sublime, delante de Dios [es] abominacion.
- 16 La ley y los profetas hasta Juan: desde entónces el reino de Dios es anunciado, y quien quiera se esfuerza á entrar en él.
- 17 Empero más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que frustrarse un tilde de la ley.
- 18 Cualquiera que repudia á su mujer, y se casa con otra, adultera: y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.
- 19 Habia un hombre rico, que se vestia de púrpura y de lino fino, y hacia cada dia banquete con esplendidez:
- 20 Habia tambien un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas,
- 21 Y deseando hartarse de las migajas que caian de la mesa del rico; y aun los perros venian y le lamian las llagas.
- 22 Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió tambien el rico, y fué sepultado.
- 23 Y en el infierno alzó sus ojos estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno.
- 24 Entónces él dando voces dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envia á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.
- 25 Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro tambien males; mas ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.
- 26 Y además de todo esto, una grande sima está constituida entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.
- 27 Y dijo: Ruégote, pues, padre, que le envies á la casa de mi padre;
- 28 Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos tambien á este lugar de tormento.
- 29 Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen; óiganlos.
- 30 El entónces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.
- 31 Mas [Abraham] le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de os muertos.