누가복음 24장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y EL primer [dia] de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las [drogas] aromáticas que habian aparejado, y algunas [otras mujeres] con ellas.
- 2 Y hallaron la piedra revuelta [de la puerta] del sepulcro.
- 3 Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesus.
- 4 Y aconteció que estando ellas espantadas de esto, hé aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;
- 5 Y como tuviesen ellas temor, y bajasen el rostro á tierra, les dijeron: ¿Por qué buscais entre los muertos al que vive?
- 6 No está aquí, mas ha resucitado: acordáos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galiléa,
- 7 Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer dia.
- 8 Entónces ellas se acordaron de sus palabras.
- 9 Y volviendo del sepulcro dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y á todos los demás.
- 10 Y eran María Magdalena, y Juana, y María [madre] de Jacobo, y las demás [que estaban] con ellas, las que dijeron estas cosas á los apóstoles.
- 11 Mas á ellos les parecian como locura las palabras de ellas, y no las creyeron.
- 12 Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y como miró dentro, vió solo los lienzos [allí] echados, y se fué maravillándose de lo que habia sucedido.
- 13 Y hé aquí, dos de ellos iban el mismo dia á una aldéa que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús;
- 14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habian acaecido.
- 15 Y aconteció, que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesus se llegó é iba con ellos juntamente.
- 16 Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no~le conociesen.
- 17 Y díjoles: ¿Qué platicas son estas que tratais entre vosotros andando, y estais tristes?
- 18 Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tu solo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos dias?
- 19 Entónces él les dijo: ¿Que? Y ellos le dijeron: De Jesus Nazareno, el cual fué varon profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo:
- 20 Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes, y nuestros príncipes á condenacion de muerte, y le crucificaron.
- 21 Mas nosotros esperábamos que él era el que habia de redimir á Israel; y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer dia que esto ha acontecido.
- 22 Aunque tambien unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales ántes del dia fueron al sepulcro;
- 23 Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que tambien habian visto vision de ángeles, los cuales dijeron que el vive.
- 24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron [ser] así como las mujeres habian dicho; mas á él no le vieron.
- 25 Entónces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazon para creer todo lo que los profetas han dicho!
- 26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara [así] en su gloria?
- 27 Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales [esto] en todas las escrituras que de él [hablaban.]
- 28 Y llegaron á la aldéa á donde iban; y él hizo como que iba más léjos.
- 29 Mas ellos le detuvieron por fuerza diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el dia ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.
- 30 Y aconteció que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.
- 31 Entónces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.
- 32 Y decian el uno al otro: ¿No ardia nuestro corazon en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abria las escrituras?
- 33 Y levantándose en la misma hora tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos,
- 34 Que decian: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simon.
- 35 Entónces ellos contaban las cosas que [les habian acontecido] en el camino y como habia sido conocido de ellos al partir el pan.
- 36 Y entretanto que ellos hablaban estas cosas, él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz [sea] á vosotros.
- 37 Entónces ellos espantados, y asombrados, pensaban que veian [algun] espíritu.
- 38 Mas él les dice: ¿Por qué estais turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones?
- 39 Mirad mis manos y mis piés, que yo mismo soy. Palpad, y ved: que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.
- 40 Y en diciendo esto, les mostró las manos y los piés.
- 41 Y no creyéndolo aun ellos de gozo y maravillados, díjoles: ¿Teneis aquí algo de comer?
- 42 Entónces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel.
- 43 Y el tomó, y comió delante de ellos.
- 44 Y les dijo: Estas son las palabras que os habló, estando aun con vosotros: Que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.
- 45 Entónces les abrió el sentido, para que entendiesen las escrituras.
- 46 Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer dia;
- 47 Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remision de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem.
- 48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.
- 49 Y hé aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seais investidos de potencia de lo alto.
- 50 Y sacólos fuera hasta Bethania, y alzando sus manos los bendijo.
- 51 Y aconteció que bendiciéndoles, se fué de ellos, y era llevado arriba al cielo.
- 52 Y ellos, despues de haberle adorado, se volvieron á Jerusalem con gran gozo.
- 53 Y estaban siempre en el templo alabando y bendiciendo á Dios. Amen.