요한복음 11장 Reina Valera 1858 NT
- 1 ESTABA entónces enfermo uno [llamado] Lázaro, de Bethania, la aldéa de María y de Marta su hermana.
- 2 (Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus piés con sus cabellos.)
- 3 Enviaron pues sus hermanas á él, diciendo: Señor, hé aquí, el que amas está enfermo.
- 4 Y oyéndo[lo] Jesus, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
- 5 Y amaba Jesus á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.
- 6 Como oyó, pues, que estaba enfermo, quedóse aun dos dias en aquel lugar donde estaba.
- 7 Luego, despues de esto, dijo á [sus] discípulos: Vamos á Judéa otra vez.
- 8 Dícenle los discípulos: Rabí, ahora procuraban los Judíos apedrearte; ¿y otra vez vas allá?
- 9 Respondió Jesus: ¿No tiene el dia doce horas? El que anduviere de dia, no tropieza; porque ve la luz de este mundo.
- 10 Mas el que anduviere de noche tropieza: porque no hay luz en él.
- 11 Dicho esto, díceles despues: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.
- 12 Dijeron entónces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.
- 13 Mas [esto] decia Jesus de la muerte de él; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
- 14 Entónces, pues, Jesus les dijo claramente: Lázaro es muerto:
- 15 Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creais. Mas vamos á él.
- 16 Dijo entónces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos tambien nosotros, para que muramos con él.
- 17 Vino pues Jesus, y halló que habia ya cuatro dias [que estaba] en el sepulcro,
- 18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem como quince estadios^.
- 19 Y muchos de los Judíos habian venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.
- 20 Entónces Marta, como oyó que Jesus venia, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.
- 21 Y Marta dijo á Jesus: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto.
- 22 Mas tambien sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.
- 23 Dícele Jesus: Resucitará tu hermano.
- 24 Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurreccion en el dia postrero.
- 25 Dícele Jesus: Yo soy la resurreccion y la vida: el que cree en mí, aun que este muerto, vivirá.
- 26 Y todo aquel que vive, y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
- 27 Dícele: Sí, Señor, yo he creido que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
- 28 Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El maestro está aquí, y te llama.
- 29 Ella, como [lo] oyó, levántase prestamente, y viene á él.
- 30 (Que aun no habia llegado Jesus á la aldéa, mas estaba en aquel lugar donde Marta le habia encontrado.)
- 31 Entónces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se habia levantado prestamente, y habia salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.
- 32 Mas María como vino donde estaba Jesus, viéndole, derribóse á sus piés diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.
- 33 Jesus entónces, como la vió llorando, y á los Judíos que habian venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse.
- 34 Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve[lo.]
- 35 [Y] lloró Jesus.
- 36 Dijeron entónces los Judíos: Mirad como le amaba.
- 37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podia este, que abrió los ojos del ciego, hacer que este no muriera?
- 38 Y Jesus conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro: era una cueva, la cual tenia una piedra encima.
- 39 Dice Jesus: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se habia muerto le dice: Señor, hiede ya; que es de cuatro dias.
- 40 Jesus le dice: ¿No te he dicho que si creyeres, verás la gloria de Dios?
- 41 Entónces quitaron la piedra de donde el muerto habia sido puesto: y Jesus, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oido.
- 42 Que yo sabia que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que esta alrededor, [lo] dije, para que crean que tú me has enviado.
- 43 Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.
- 44 Y el que habia estado muerto, salió, atadas las manos y los piés con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesus: Desatadle, y dejadle ir.
- 45 Entónces muchos de los Judíos que habian venido á María, y habian visto lo que habia hecho Jesus, creyeron en él.
- 46 Mas algunos de ellos fueron á los Fariséos, y dijéronles lo que Jesus habia hecho.
- 47 Entónces los pontífices, y los Fariséos juntaron concilio; y decian: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.
- 48 Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nacion.
- 49 Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabeis nada;
- 50 Ni pensais que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nacion se pierda.
- 51 Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesus habia de morir por la nacion;
- 52 Y no solamente por aquella nacion, mas tambien para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.
- 53 Así que desde aquel dia consultaban juntos de matarle.
- 54 Por tanto Jesus ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuese de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos.
- 55 Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella tierra á Jerusalem ántes de la Pascua, para purificarse.
- 56 Y buscaban á Jesus, y hablaban los unos con los otros estando en el templo: ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta?
- 57 Y los pontífices y los Fariséos habian dado mandamiento, que, si alguno supiese donde estuviera, [lo] manifestase para que le prendiesen: