요한복음 8장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y JESUS se fué al monte de las Olivas.
- 2 Y por la mañana volvió al templo y todo el pueblo vino á él; y sentado él, los enseñaba.
- 3 Entónces los escribas y los Fariséos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio.
- 4 Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;
- 5 Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: ¿Tú, pues, qué dices?
- 6 Mas esto decian tentándole, para poderle acusar. Empero Jesus, inclinado hacia abajo, escribia en tierra con el dedo.
- 7 Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero.
- 8 Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribia en tierra.
- 9 Oyendo pues ellos [esto,] redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los mas viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesus, y la mujer que estaba en medio.
- 10 Y enderezándose Jesus, y no viendo á nadie mas que á la mujer, díjole: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿ninguno te ha condenado?
- 11 Y ella dijo: Señor, ninguno. Entónces Jesus le dijo: Ni yo te condeno: véte, y no peques mas.
- 12 Y hablóles Jesus otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el queme sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
- 13 Entónces los Fariséos le dijeron: Tú de tí mismo das testimonio; tu testimonio no es verdadero.
- 14 Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero; porque sé de donde he venido, y á donde voy: mas vosotros no sabeis de donde vengo, y á donde voy.
- 15 Vosotros segun la carne juzgais: mas yo no juzgo á nadie.
- 16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo; sino yo, y el que me envió, el Padre.
- 17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.
- 18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
- 19 Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí [me] conoceis, ni á mi Padre. Si á mí me conocieseis, á mi Padre tambien conocierais.
- 20 Estas palabras habló Jesus en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aun no habia venido su hora.
- 21 Y díjoles otra vez Jesus: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: adonde yo voy, vosotros no podeis venir.
- 22 Decian entónces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: Adonde^ voy, vosotros no podeis venir?
- 23 Y decíales: Vosotros sois de abajo yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
- 24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
- 25 Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entónces Jesus les dijo: El que al principio tambien os he dicho.
- 26 Muchas cosas tengo que decir, y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero; y yo lo que he oido de él, esto hablo en el mundo.
- 27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.
- 28 Díjoles, pues, Jesus: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entónces entendereis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
- 29 Porque el que me envió, conmigo está: no me ha dejado solo el Padre porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.
- 30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.
- 31 Y decia Jesus á los Judíos que le habian creido: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
- 32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará
- 33 Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?
- 34 Y Jesús les respondió: De cierto os digo que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.
- 35 Y el siervo no queda en casa para siempre: [mas] el Hijo queda para siempre.
- 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
- 37 [Yo] sé que sois simiente de Abraham; mas procurais matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.
- 38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros haceis lo que habeis oido cerca de vuestro Padre.
- 39 Respondieron, y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesus: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham hariais.
- 40 Empero ahora procurais matarme; hombre que os he hablado la verdad, la cual he oido de Dios: no hizo esto Abraham.
- 41 Vosotros haceis las obras de vuestro padre. Dijéronle entónces: Nosotros no somos nacidos de fornicacion: un Padre tenemos, [es á saber,] Dios.
- 42 Jesus entónces les dijo: Si vuestro Padre fuera Dios, ciertamente me amariais [á mí,] porque yo de Dios he salido, y he venido: que no he venido de mí mismo, mas él me envió,
- 43 ¿Por qué no reconoceis mi lenguaje? [es] porque no podeis oir mi palabra.
- 44 Vosotros de [vuestro] padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre quereis cumplir. El homicida ha sido desde el principio; y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en é l. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre
- 45 Y porque yo digo verdad, no me creeis.
- 46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creeis?
- 47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no [las] oís vosotros, porque no sois de Dios.
- 48 Respondieron entónces los Judíos y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y [que] tienes demonio?
- 49 Respondió Jesus: Yo no tengo demonio: ántes honro á mi Padre, y vosotros me habeis deshonrado.
- 50 Y no busco mi gloria: hay quien [la] busque, y juzgue.
- 51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.
- 52 Entónces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio: Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.
- 53 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? Y los profetas murieron: ¿quién te haces á tí mismo?
- 54 Respondió Jesus: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios:
- 55 Y no le conoceis: mas yo le conozco: y si dijere que no le conozco, seré como vosotros, mentiroso: mas conózcole, y guardo su palabra.
- 56 Abraham vuestro padre se gozó por ver mi dia: y [le] vió, y se gozó.
- 57 Dijéronle entónces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?
- 58 Díjoles Jesus: De cierto, de cierto os digo, Antes que Abraham fuese, Yo soy.
- 59 Tomaron entónces piedras para tirarle: mas Jesus se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.