사도행전 20장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y DESPUES que cesó el alboroto llamando Pablo los discípulos, habiéndoles exhortado y abrazado, se despidió, y partió para ir á Macedonia.
- 2 Y andado que hubo aquellas partes y exhortádoles con abundancia de palabra, vino á Grecia:
- 3 [Donde] despues de haber estado tres meses, y habiendo de navegar á Siria, le fueron puestas asechanzas por los Judíos; y así tomó consejo de volverse por Macedonia.
- 4 Y le acompañaron hasta Asia Sopater, Bereense; y Tesalonicenses, Aristarco, y Segundo; y Gayo de Derbe, y Timotéo; y Asianos, Tichico, y Trófimo.
- 5 Estos yendo delante, nos esperaron en Troas.
- 6 Y nosotros, pasados los dias de los panes sin levadura, navegamos de Filipos, y vinimos á ellos á Troas en cinco dias, donde estuvimos siete dias.
- 7 Y el [dia] primero de la semana, juntos los discípulos á partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al dia siguiente; y alargó el discurso hasta la media noche.
- 8 Y habia muchas lámparas en el aposento alto donde estaban juntos.
- 9 Y un mancebo llamado Euticho, que estaba sentado en una ventana, tomado de un sueño profundo, como Pablo disputaba largamente, postrado del sueño, cayó desde el tercer piso abajo, y fué alzado muerto.
- 10 Entónces descendió Pablo, y derribóse sobre él, y abrazándole, dijo: No os alboroteis, que su alma está en él.
- 11 Despues subiendo, y partiendo el pan, y gustando, habló largamente hasta el alba, y así partió.
- 12 Y llevaron al mozo vivo, y fueron consolados no poco.
- 13 Y nosotros, subiendo en el navío navegamos á Ason, para recibir de allí á Pablo; porque así habia determinado venir por tierra.
- 14 Y como se juntó con nosotros en Ason, tomándole vinimos á Mitilene.
- 15 Y navegando de allí, al [dia] siguiente llegamos delante de Chio, y al otro [dia] tomamos puerto en Samo: y habiendo reposado en Trogilio, al [dia] siguiente llegamos á Mileto.
- 16 Porque Pablo se habia propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse en Asia: porque se apresuraba por hacer el dia de Pentecostes, si le fuese posible, en Jerusalem.
- 17 Y enviando desde Mileto á Efeso, hizo llamar á los ancianos de la iglesia.
- 18 Y cuando vinieron á él, les dijo: Vosotros sabeis cómo, desde el primer dia que entré en Asia, he estado con vosotros por todo el tiempo,
- 19 Sirviendo al Señor con toda humildad, y con lágrimas, y tentaciones, que me han venido por las asechanzas de los Judíos:
- 20 Como nada que [os] fuese útil, he rehuido de anunciaros, y enseñaros públicamente, y por las casas,
- 21 Testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fé en nuestro Señor Jesu-Cristo.
- 22 Y ahora hé aquí, ligado yo en mi espíritu, voy á Jerusalem sin saber lo que allá me ha de acontecer:
- 23 Mas que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo, que prisiones y tribulaciones me esperan.
- 24 Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesus, para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios.
- 25 Y ahora hé aquí yo sé, que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.
- 26 Por tanto yo os protesto el dia de hoy, que yo soy limpio de la sangre de todos:
- 27 Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.
- 28 Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.
- 29 Porque yo sé, que despues de mi partida entrarán en [medio de] vosotros graves lobos que no perdonarán al ganado.
- 30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres, que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.
- 31 Por tanto velad, acordándoos que por tres años, de noche y de dia, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno.
- 32 Y ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la palabra de su gracia; el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados.
- 33 La plata, ó el oro, ó el vestido, de nadie he codiciado.
- 34 Antes vosotros sabeis que para lo que me ha sido necesario, y á los que están conmigo, estas manos me han servido.
- 35 [En] todo os he enseñado, que trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesus, el cual dijo: Bienaventurada cosa es dar ántes que recibir.
- 36 Y como hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.
- 37 Entónces hubo un gran lloro de todos; y derribándose sobre el cuello de Pablo, le besaban,
- 38 Doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, que no habian de ver más su rostro. Y le acompañaron al navío.