로마서 8장 Reina Valera 1858 NT
- 1 AHORA pues ninguna condenacion [hay] para los que están en Cristo Jesus, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al Espíritu.
- 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesus me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
- 3 Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
- 4 Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme á la carne, mas conforme al Espíritu.
- 5 Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al Espíritu, de las cosas del Espíritu.
- 6 Porque la intencion de la carne [es] muerte; mas la intencion del Espíritu, vida y paz.
- 7 Por cuanto la intencion de la carne [es] enemistad contra Dios; porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede.
- 8 Así que, los que están en la carne, no pueden agradar á Dios.
- 9 Mas vosotros no estais en la carne, sino en el Espíritu; si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.
- 10 Empero si Cristo [está] en vosotros, el cuerpo á la verdad [está] muerto á causa del pecado; mas el Espíritu vive á causa de la justicia.
- 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesus, mora en vosotros, el que levantó á Cristo de los muertos, vivificará tambien vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
- 12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne.
- 13 Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el Espíritu mortificareis las obras de la carne, viviréis.
- 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
- 15 Porque no habeis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra vez en temor; mas habeis recibido el Espíritu de adopcion, por el cual clamamos Abba. Padre.
- 16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
- 17 Y si hijos, tambien herederos, herederos de Dios, y coherederos de Cristo: si empero padecemos juntamente [con él,] para que juntamente [con él] seamos glorificados.
- 18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.
- 19 Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestacion de los hijos de Dios:
- 20 Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por causa del que [las] sujetó con esperanza,
- 21 Que tambien las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupcion en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
- 22 Porque [ya] sabemos, que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora.
- 23 Y no solo [ellas,] mas tambien nosotros mismos que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros tambien gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopcion, [es á saber,] la redencion de nuestro cuerpo.
- 24 Porque en esperanza somos salvos: mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿á que esperarlo?
- 25 Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos.
- 26 Y asimismo tambien el Espíritu ayuda nuestra flaqueza; porque que hemos de pedir como conviene, no [lo] sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
- 27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es el intento del Espíritu, [es á saber,] que conforme á Dios demanda por los santos.
- 28 Y [ya] sabemos, que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, [es á saber,] á los que conforme al propósito son llamados.
- 29 Porque á los que ántes conoció, tambien predestinó para que fuesen hechos conformes á la imágen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
- 30 Y á los que predestinó, á estos tambien llamó y á los que llamó, á estos tambien justificó; y á los que justificó, á estos tambien glorificó.
- 31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios [es] por nosotros, ¿quien [será] contra nosotros?
- 32 El que aun á su propio Hijo no perdonó, ántes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará tambien con él todas las cosas?
- 33 ¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios [es] el que [los] justifica.
- 34 ¿Quién es el que [los] condenará? Cristo [es] el que murió; más aun, el que tambien resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que tambien intercede por nosotros.
- 35 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? Tribulacion? ó angustia? ó persecucion? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo?
- 36 (Como está escrito: Por causa de tí somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero.)
- 37 Antes en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.
- 38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
- 39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesus, Señor nuestro.