고린도후서 3장 Reina Valera 1858 NT
- 1 COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendacion para vosotros, ó de recomendacion de vosotros?
- 2 Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leidas de todos los hombres;
- 3 Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, y escrita no con tinta, mas con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazon.
- 4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios:
- 5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia [es] de Dios;
- 6 El cual asimismo nos hizo [que fuésemos] ministros suficientes del nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
- 7 Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés, á causa de la gloria de su rostro, la cual habia de perecer,
- 8 ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del Espíritu?
- 9 Porque si el ministerio de condenacion fué [con] gloria, mucho mas abundará en gloria el ministerio de justicia.
- 10 Porque aun lo que fué [tan] glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparacion de la excelente gloria.
- 11 Porque si lo que perece [tuvo] gloria, mucho más [será] en gloria lo que permanece.
- 12 Así que teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza.
- 13 Y no como Moisés, [que] ponia un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que habia de ser abolido.
- 14 Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el dia de hoy [les] queda el mismo velo no descubierto en la leccion del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado.
- 15 Y aun hasta el dia de hoy, cuando Moisés es leido, el velo está puesto sobre el corazon de ellos.
- 16 Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará.
- 17 Porque el Señor es el Espíritu: y donde [hay] aquel Espíritu del Señor, allí [hay] libertad.
- 18 Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.