데살로니가전서 4장 Reina Valera 1858 NT
- 1 RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesus, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de como os conviene andar, y agradar á Dios, [así] vayais creciendo.
- 2 Porque ya sabeis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesus.
- 3 Porque la voluntad de Dios es, vuestra santificacion; que os aparteis de fornicacion;
- 4 Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificacion y honor;
- 5 No con afecto de concupiscencia como los Gentiles que no conocen á Dios:
- 6 Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado:
- 7 Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificacion.
- 8 Así que el que menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el cual tambien nos dió su Espíritu Santo.
- 9 Mas acerca de la caridad fraterna no habeis menester que os escriba; porque vosotros mismos habeis aprendido de Dios que os ameis los unos á los otros.
- 10 Y tambien lo haceis [así] con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundeis más;
- 11 Y que procureis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obreis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado:
- 12 A fin que andeis honestamente para con los extraños, y no necesiteis de nada.
- 13 Tampoco, hermanos, queremos que ignoreis acerca de los que duermen, que no os entristezcais como los otros que no tienen esperanza.
- 14 Porque si creemos que Jesus murió y resucitó, así tambien traerá Dios con él á los que durmieron en Jesus.
- 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habrémos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.
- 16 Porque el mismo Señor con aclamacion, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:
- 17 Luego nosotros los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos serémos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estarémos siempre con el Señor.
- 18 Por tanto consoláos los unos á los otros en estas palabras.