히브리서 4장 Reina Valera 1858 NT
- 1 TEMAMOS, pues, que quedando aun la promesa de entrar en su reposo, aparezca alguno de vosotros haberse apartado.
- 2 Porque tambien á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que [la] oyeron sin mezclar fé.
- 3 Empero entramos en el reposo los que hemos creido, de la manera que dijo: Como juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aun acabadas las obras desde el principio del mundo.
- 4 Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo dia: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo dia.
- 5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
- 6 Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia,
- 7 Determina otra vez un cierto dia diciendo por David: Hoy, despues de tanto tiempo; como esta dicho: Si oyereis su voz hoy, no endurezcais vuestros corazones.
- 8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaria despues de otro dia.
- 9 Por tanto queda un reposo para el pueblo de Dios.
- 10 Porque el que ha entrado en su reposo, tambien él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
- 11 Procuremos, pues, de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia^.
- 12 Porque la palabra de Dios [es] viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos; y discierne los pensamientos y las intenciones del corazon.
- 13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; ántes todas las cosas [están] desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta.
- 14 Por tanto teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesus el Hijo de Dios, retengamos [nuestra] profesion.
- 15 Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo segun [nuestra] semejanza, [pero] sin pecado.
- 16 Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.