야고보서 1장 Reina Valera 1858 NT
- 1 JACOBO, siervo de Dios y del Señor Jesu-Cristo, á las doce tribus que están esparcidas, salud.
- 2 Hermanos mios, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones;
- 3 Sabiendo que la prueba de vuestra fé obra paciencia.
- 4 Mas tenga la paciencia perfecta [su] obra, para que seais perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.
- 5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.
- 6 Pero pida en fé, no dudando nada: porque el que duda, es semejante á la onda del mar, que es movida del viento, y echada de una parte á otra.
- 7 No piense pues el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor.
- 8 El hombre de doblado ánimo es inconstante en todos sus caminos.
- 9 El hermano que es de baja suerte gloríese en su alteza:
- 10 Mas el que es rico, en su bajeza: porque él se pasará como la flor de la yerba.
- 11 Porque salido el sol con ardor, la yerba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así tambien se marchitará el rico en todos sus caminos.
- 12 Bienaventurado el varon que sufre la tentacion; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le amen.
- 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios; porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno;
- 14 Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraido, y cebado.
- 15 Y la concupiscencia, despues que ha concebido, pare al pecado; y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.
- 16 Amados hermanos mios, no erreis.
- 17 Toda buena dádiva, y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variacion.
- 18 Él de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
- 19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:
- 20 Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
- 21 Por lo cual dejando toda inmundicia, y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida [en vosotros,] la cual puede hacer salvas vuestras almas.
- 22 Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañandoos á vosotros mismos.
- 23 Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural:
- 24 Porque él se consideró á sí mismo y se fué, y luego se olvidó que tal era.
- 25 Mas el que hubiese mirado atentamente en la perfecta ley [que es] la de la libertad, y perseverado [en ella,] no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.
- 26 Si alguno piensa ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino engañando su corazon, la religion del tal es vana.
- 27 La religion pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.