야고보서 3장 Reina Valera 1858 NT
- 1 HERMANOS mios, no os hagais muchos maestros, sabiendo que recibirémos mayor condenacion:
- 2 Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, este es varon perfecto, que tambien puede con freno gobernar todo el cuerpo.
- 3 Hé aquí, nosotros ponemos frenos en las bocas de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo.
- 4 Mirad tambien las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timon por donde quisiere el que las gobierna.
- 5 Así tambien la lengua es un miembro pequeño, y se gloría de grandes cosas. Hé aquí, un pequeño fuego ¡cuán grande bosque enciende!
- 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua esta puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creacion, y es inflamada del infierno.
- 7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres de la mar, se doma, y es domada de la naturaleza humana:
- 8 Pero ningun hombre puede domar la lengua, [que es] un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
- 9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de Dios.
- 10 De una misma boca proceden bendicion y maldicion. Hermanos mios, no conviene que estas cosas sean así hechas.
- 11 ¿Echa alguna fuente por una misma abertura agua dulce y amarga?
- 12 Hermanos mios, ¿puede la higuera producir aceitunas, ó la vid higos? Así ninguna fuente puede hacer agua salada y dulce.
- 13 ¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversacion sus obras en mansedumbre de sabiduría.
- 14 Pero si teneis envidia amarga, y contencion en vuestros corazones, no os glorieis, ni seais mentirosos contra la verdad.
- 15 Que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica.
- 16 Porque donde hay envidia y contencion, allí hay perturbacion, y toda obra perversa.
- 17 Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, despues pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.
- 18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.