요한일서 2장 Reina Valera 1858 NT
- 1 HIJITOS mios, estas cosas os escribo, para que no pequeis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesu-Cristo el justo;
- 2 Y él es la propiciacion por nuestros pecados y no solamente por los nuestros, sino tambien por los de todo el mundo.
- 3 Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.
- 4 El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;
- 5 Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.
- 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
- 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habeis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habeis oido desde el principio.
- 8 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él, y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra.
- 9 El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.
- 10 El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.
- 11 Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe adonde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.
- 12 Os escribo á vosotros, hijitos, por que vuestros pecados os son perdonados por su nombre.
- 13 Os escribo á vosotros, padres, porque habeis conocido á aquel que [es] desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habeis vencido al maligno. Os escribo^ á vosotros, hijitos, porque habeis conocido al Padre.
- 14 Os he escrito á vosotros, padres, porque habeis conocido al que [es] desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habeis vencido al maligno.
- 15 No ameis al mundo, ni las cosas [que están] en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
- 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de carne, y concupiscencia de ojos, y soberbia de vida, no es del Padre, mas es del mundo.
- 17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.
- 18 Hijitos, [ya] es el último tiempo: y como vosotros habeis oido que el anticristo ha de venir, así tambien al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.
- 19 Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero [esto es] para que se manifestase que todos no son de nosotros.
- 20 Mas vosotros teneis la uncion del Santo, y conoceis todas las cosas.
- 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conoceis, y que ninguna mentira es de la verdad.
- 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesus es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.
- 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiesa al Hijo, tiene tambien al Padre.
- 24 Pues lo que habeis oido desde el principio, sea permaneciente en vosotros: si lo que habeis oido desde el principio fuere permaneciente en vosotros, tambien vosotros permanecereis en el Hijo, y en el Padre.
- 25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.
- 26 Os he escrito esto sobre los que os engañan.
- 27 Pero la uncion que vosotros habeis recibido de él, mora en vosotros, y no teneis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la uncion misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverar éis en él.
- 28 Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
- 29 Si sabeis que él es justo, sabed tambien que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.