마가복음 13장 Reina Valera 1858 NT
- 1 Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.
- 2 Y Jesus respondiendo le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
- 3 Y sentándose en el monte de los Olivos delante del templo, le preguntaron aparte Pedro, y Jacobo, y Juan, y Andrés:
- 4 Dinos: ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal [habrá] cuando todas estas cosas han de cumplirse?
- 5 Y Jesus respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad que nadie os engañe;
- 6 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy [el Cristo;] y engañarán á muchos.
- 7 Mas cuando oyereis guerras, y rumores de guerras, no os turbeis; porque conviene hacerse [así,] mas aun no [será] el fin.
- 8 Porque se levantará nacion contra nacion, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares; y habrá hambres, y alborotos: principios de dolores [serán] estos.
- 9 Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados; y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí en testimonio á ellos.
- 10 Y á todas las gentes conviene que el Evangelio sea predicado ántes.
- 11 Y cuando os trajeren para entregaros, no premediteis qué habeis de decir, ni [lo] penseis: mas lo que os fuere dada en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu Santo.
- 12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.
- 13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, este será salvo.
- 14 Empero cuando viereis la abominacion de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe, (el que lee, entienda), entónces los que estén en Judéa huyan á los montes:
- 15 Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa:
- 16 Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.
- 17 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos dias!
- 18 Orad pues que no acontezca vuestra huida en invierno.
- 19 Porque aquellos dias serán [de] afliccion, cual nunca fué desde el principio de la creacion que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.
- 20 Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos dias, ninguna carne se salvaria; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos dias.
- 21 Y entónces si alguno os dijere: Hé aquí, aquí está el Cristo; ó hé aquí, allí [está], no [le] creais;
- 22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer aun á los escogidos.
- 23 Mas vosotros mirad: os lo he dicho ántes todo.
- 24 Empero en aquellos dias, despues de aquella afliccion, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor:
- 25 Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que [están] en los cielos serán conmovidas.
- 26 Y entónces verán al Hijo del hombre que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.
- 27 Y entónces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.
- 28 De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conoceis que el verano está cerca.
- 29 Así tambien vosotros cuando viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas.
- 30 De cierto os digo que no pasará esta generacion, que todas estas cosas no sean hechas.
- 31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.
- 32 Empero de aquel dia y de la hora, nadie sabe, ni aun los angeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
- 33 Mirad, velad y orad; porque no sabeis cuando será el tiempo.
- 34 Como el hombre, que partiéndose léjos, deja su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
- 35 Velad pues, porque no sabeis cuando el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;
- 36 Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
- 37 Y las cosas que á vosotros digo, á todos [las] digo: Velad.