요한복음 10장 Reina Valera 1858 NT
- 1 DE cierto, de cierto os digo [que] el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladron y robador.
- 2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
- 3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y á sus ovejas llama por nombre y las saca.
- 4 Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas: y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
- 5 Mas al extraño no seguirán, ántes huirán de él; porque no conocen la voz de los extraños.
- 6 Esta parábola les dijo Jesus; mas ellos no entendieron qué era lo que les decia.
- 7 Volvióles pues Jesus á decir: De cierto, de cierto os digo, que yo soy la puerta de las ovejas.
- 8 Todos los que ántes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas.
- 9 Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
- 10 El ladron no viene sino para hurtar, y matar, y destruir [las ovejas:] yo he venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia.
- 11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por [sus] ovejas.
- 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye; y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas.
- 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas.
- 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis [ovejas,] las mias me conocen.
- 15 Como el Padre me conoce [á mí,] y yo conozco al Padre: y pongo mi vida por las ovejas.
- 16 Tambien tengo otras ovejas que no son de este redil: aquellas tambien me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
- 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar.
- 18 Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo; [porque] tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
- 19 Y volvió á haber disension entre los Judíos por estas palabras.
- 20 Y muchos de ellos decian: Demonio tiene, y está fuera de sí: ¿^para qué le oís?
- 21 Decian otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio abrir los ojos de los ciegos?
- 22 Y se hacia la fiesta de la dedicacion en Jerusalem, y era invierno.
- 23 Y Jesus andaba en el templo por el portal de Salomon.
- 24 Y rodeáronle los Judíos, y dijéronle: ¿Hasta cuándo nos has de turbar el alma? Si tú eres el Cristo, dínos[lo] abiertamente.
- 25 Respondióles Jesus: Os [lo] he dicho, y no creeis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí.
- 26 Mas vosotros no creeis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.
- 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;
- 28 Y yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.
- 29 Mi Padre que me [las] dió, mayor que todos es: y nadie [las] puede arrebatar de la mano de mi Padre.
- 30 Yo y el Padre una cosa somos.
- 31 Entónces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle.
- 32 Respondióles Jesus: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por cuál obra de esas me apedreais?
- 33 Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
- 34 Respondióles Jesus: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije: Dioses sois?
- 35 Si dijo dioses á aquellos, á los cuales fué hecha palabra de Dios, y la escritura no puede ser quebrantada:
- 36 ¿A [mí á] quien el Padre santificó, y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas; porque dije: Hijo de Dios soy?
- 37 Si no hago obras de mi Padre, no me creais.
- 38 Mas si [las] hago, aunque á mí no creais, creed á las obras, para que conozcais y creais que el Padre está en mí, y yo en el Padre.
- 39 Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos.
- 40 Y volvióse tras el Jordan, á aquel lugar donde primero habia estado bautizando Juan, y estúvose allí.
- 41 Y muchos venian á él, y decian: Juan á la verdad ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de este era verdad.
- 42 Y muchos creyeron allí en él.